Mejores niveladores de azulejos. Grandes opciones para tu obra.
Los niveladores de azulejos son hoy en día unos de los mayores aliados para conseguir una buena instalación de cerámicas y azulejos.
Y no importa que sea en el suelo o en las paredes.
Lo importante es que cada uno de ellos esté a la misma altura y distancia del resto.
Si eso falla, aparecen las temidas cejas.
Las cejas son esas zonas que sobresalen de un azulejo sobre otro.
Y puede que a simple vista, de frente, no se vean, pero si colocas a oscuras una linterna y proyectas la luz pegada a las piezas, verás que gran parte de los alicatados las sufren.
¿Los motivos?
Pueden ser varios, pero entre ellos, una mala colocación, o una base mal nivelada entre otros.
Y lo malo es que eso ya no tiene solución.
Bueno sí, existe una. Quitar de nuevo los azulejos y hacerlo de manera correcta, pero claro, no resulta ni cómodo ni rentable.
Y para ello existen los niveladores de azulejos.
Pequeñas piezas que se colocan entre las cerámicas consiguiendo un buen acabado.
Hoy, te vamos a decir cuáles son las mejores opciones, qué debes tener en cuenta al escogerlos y otros datos útiles que te ahorrarán tiempo, esfuerzo y dinero.
Allá vamos.
Qué nivelador de azulejos necesitas.
Hoy en día dominan dos sistemas para nivelar azulejos, cuña o tuerca.
Aquí nos centramos en el de cuña, que es el que marca la diferencia real en grosor y cantidad, y también el que trabajamos. No obstante, más adelante te hablaremos de ambos.
Pero vayamos a datos reales.
Para la mayoría de obras con gres porcelánico, el calzo de 1 mm es la elección estándar, el punto de partida seguro si dudas.
La cerámica convencional o azulejos pide algo más de holgura, así que ahí sube a 1,5 mm.
El porcelánico rectificado varía tan poco entre piezas que se conforma con 0,5 mm, y los formatos rústicos, más irregulares, necesitan subir a 2 o 3 mm.
Ahora entenderás por qué te indicamos esto.
Qué tener en cuenta antes de elegir tu nivelador de azulejos.
Para acertar, solo debes tener en cuenta 4 factores que te evitarán muchos dolores de cabeza.
Estos factores son:
· El grosor del calzo.
· El tipo de mecanismo.
· El formato de compra.
· La cantidad.
Vamos a verlos uno a uno.
Qué grosor necesitas según tu azulejo.
El grosor del calzo determina el ancho de la junta entre piezas. No es una cuestión estética.
Y eso se debe a que cada tipo de azulejo sale de fábrica con un margen dimensional distinto, y la junta debe absorberlo.
Porque la junta no es solo un hueco entre piezas.
Es la que da margen para que el conjunto quede bien alineado, encajando la tolerancia de fabricación habitual en cualquier pieza cerámica.
Además, absorbe los pequeños movimientos del suelo o la pared, la dilatación cuando cambia la temperatura, y la tensión que deja el adhesivo al secarse.
Si la junta es demasiado estrecha para ese azulejo, no cumple ninguna de esas funciones.
Por eso, aquí va una tabla para que te puedas guiar según el material que hayas adquirido.
| Grosor | Tipo de azulejo |
|---|---|
| 0,5 mm | Porcelánico rectificado con junta mínima |
| 1,0 mm | Gres porcelánico, el caso más habitual |
| 1,5 mm | Cerámica estándar |
| 2,0 mm | Piezas con mayor margen dimensional |
| 3,0 mm | Formatos rústicos y junta marcada |
Si dudas entre dos grosores, mide varias piezas de tu partida con un calibre. Cuanto más varíen entre sí, más junta necesitas para disimular esa diferencia.
Un porcelánico rectificado apenas varía y admite juntas casi invisibles. Un barro rústico puede bailar más de un milímetro por pieza, y una junta estrecha delataría cada irregularidad en lugar de esconderla.
La regla es sencilla. La junta perfecta no es la más fina, sino la que tu azulejo puede mantener uniforme de principio a fin.
**E insistimos, esto son opciones habituales, pero siempre hay que consultarlo con el profesional y en las características de las cerámicas o azulejos.
El mecanismo, calzo y cuña o sistema de rosca.
Como avanzábamos en el punto de arriba, en la actualidad existen dos mecanismos o sistemas principales.
El primero, el de calzo y cuña que usa dos piezas.
En este caso, el calzo se coloca bajo el azulejo, y la cuña se aprieta con un alicate hasta nivelar.
Por otra parte, el otro sistema es el de rosca.
El sistema a rosca es una herramienta de colocación que utiliza bases descartables y tuercas giratorias reutilizables para presionar los bordes de los azulejos y nivelarlos
El de rosca sustituye la cuña por una campana que se gira a mano sobre el propio calzo.
Es muy válido y no necesita alicate. Ahora bien, sale más caro, la presión que se ejerce es menor que con las cuñas y requiere de una gran precisión, entre otros detalles.
Por eso, el de calzo y cuña es el que eligen la mayoría de profesionales o personas que deciden pavimentar y revestir sus cerámicas.
Y es que con el alicate adecuado nivelas más rápido y con más presión, algo que se nota en formatos grandes. Las cuñas, además, se recuperan limpias para la siguiente obra, así que el coste por metro cuadrado baja con cada uso.
Es el sistema con el que trabajamos, y el más fiable para la mayoría de proyectos, de una reforma pequeña a una vivienda entera, es también el que más sentido tiene.
El formato de compra, kit completo o piezas sueltas.
Si nunca has usado niveladores, un kit resuelve la primera compra.
Es decir, que cuenta con todos los elementos necesarios.
En este caso, incluyen 100 calzos, 100 cuñas y el alicate, todo compatible entre sí y en el grosor que elijas.
Y esto es importante, porque calzos y cuñas de gamas distintas no siempre encajan bien.
Si ya tienes alicate, comprar suelto sale mejor.
Por ejemplo. Las cuñas reutilizables aguantan años de uso.
Los calzos no, porque se rompen al retirarlos, así que son la única pieza que repondrás obra tras obra.
Comprar bolsas de calzos sueltos y conservar cuñas y alicate es la rutina habitual de cualquier profesional que realice alicatados o solados.
Un matiz sobre las cuñas. No necesitas una por cada calzo de la obra, solo por cada calzo que esté en carga a la vez. Cuando el adhesivo de una zona ha curado, las cuñas de esa zona se liberan y pasan a la siguiente.
La cantidad, cuántas unidades necesitas.
En términos generales se necesitarán de 12 a 20 calzos por metro cuadrado.
Ahora bien, el formato de la pieza marca la cifra, pero no de forma tan simple como parece.
Cuantas menos piezas caben en un metro cuadrado, menos calzos hacen falta en total. Eso no cambia.
Pero cada pieza grande (o de gran formato) tiene los bordes más largos, y ahí está la trampa. Imagina un tablón apoyado solo en sus dos extremos.
Aunque estén bien sujetos, el centro puede combarse hacia abajo por su propio peso. A una pieza grande le pasa lo mismo en cada borde.
Si solo la sujetas en las esquinas, el centro del borde queda sin ningún control mientras el adhesivo cura. Por eso, cuanto más largo es el borde, más puntos de apoyo hacen falta a lo largo de él, no solo en las esquinas.
El ahorro por tener menos piezas, entonces, no se traduce en la misma proporción de ahorro en calzos. Se compensa en parte.
Los formatos pequeños funcionan al revés. Cada pieza necesita pocos puntos de apoyo, pero hay muchas más piezas por metro.
Así que el total también sube.
Un ejemplo de los que llegan a nuestro almacén.
Un baño con 6 m² de suelo y porcelánico de 60×60. A razón de unos 15 calzos por metro, salen 90 calzos. Una bolsa de 100 unidades lo cubre con un margen justo.
Si además vas a alicatar las paredes, la superficie total puede triplicarse.
Comprar de menos obliga a parar la obra con el adhesivo fresco, que es el peor momento posible para salir corriendo a por material. Comprar de más apenas cuesta unos euros y siempre se acaba aprovechando en el siguiente arreglo.
Mejores niveladores de azulejos. Cuál te conviene.
En el almacén trabajamos con dos gamas, y no compiten entre sí. Cubren trabajos distintos.
Y trabajamos con estas opciones porque creemos que son las mejores del mercado actualmente. Al menos esa es la experiencia que demuestran.
Ahí van algunas opciones para que las tengas en cuenta.
CALZO DE NIVELACION PROFILBER – Bolsa 300 ud. – VARIAS MEDIDAS
Profilber es la marca de referencia para obra completa. Sus calzos van en bolsas de 300 unidades en los cinco grosores, y su alicate está pensado para jornadas enteras de trabajo.
Si vas a alicatar una vivienda o te dedicas a esto, es tu gama.
Badiori es nuestra marca propia, y la planteamos para otra situación. Sus calzos van en bolsas de 100 unidades con un precio más ajustado.
Es la compra ideal para una reforma pequeña, un arreglo o quien prueba el sistema por primera vez. El kit de iniciación con alicate incluido pertenece a esta gama, y es la forma más directa de empezar sin equivocarse en ninguna pieza.
Si trabajas con piedra natural.
Por otra parte, debes saber que la piedra natural no se comporta como la cerámica.
Sus caras traseras son más irregulares, el canto suele ser más grueso y cada pieza pesa bastante más.
Ese peso trabaja contra ti durante el curado. Tiende a hundir la pieza en el adhesivo y a descolgarla en pared.
Por eso existe este calzo específico para piedra
Cuenta con una geometría preparada para ese material y ese esfuerzo. Si tu proyecto la incluye, no fuerces el calzo cerámico. Usa el suyo.
Preguntas frecuentes.
¿Tienes todavía dudas? Aquí te resolvemos las más habituales.
¿Se reutilizan igual el calzo y la cuña?
No. La cuña se recupera intacta y sirve para muchas obras. El calzo se rompe al retirarlo por debajo del azulejo, normalmente con un golpe lateral suave o con el propio alicate.
Está diseñado para partirse justo a ras de la junta. La parte que queda bajo la pieza se queda ahí para siempre sin dar problemas.
¿Siguen haciendo falta crucetas si uso niveladores?
En general, no. El propio calzo fija la separación entre piezas, que es el trabajo de la cruceta.
Algunos profesionales las añaden en los cruces de cuatro esquinas como refuerzo de la alineación, pero es opcional.
Lo que no tiene sentido es duplicar sistemas en cada junta. Terminarías pagando dos veces por la misma función.
¿Sirve el mismo sistema para pared y para suelo?
Sí. Calzos y cuñas funcionan igual en ambos planos.
En pared, además, evitan que las piezas se descuelguen mientras el adhesivo agarra, así que su utilidad es doble.
Elige el grosor por el tipo de azulejo, no por el plano donde vaya colocado.
¿Cuántos calzos necesito para un baño de 6 m²?
Para el suelo, unos 90 con formato 60×60. Una bolsa de 100 unidades es suficiente.
Con paredes incluidas, calcula la superficie total y aplica la horquilla de 12 a 20 calzos por metro cuadrado. Lo normal es que salga a cuenta la bolsa de 300. De cuñas, con 100 vas sobrado, porque se van liberando y reutilizando por tandas a medida que el adhesivo cura.
Conclusión.
Solo debes de tener en cuenta los factores que te hemos indicado para escoger el mejor nivelador de azulejos.
Grosor según tu azulejo, calzo y cuña como mecanismo, y el formato de bolsa que pida la superficie.
Con esas tres decisiones tomadas, la ceja deja de ser un riesgo.
Si estás preparando el alicatado completo, en nuestro artículo sobre cómo poner azulejos paso a paso (https://santiagocriado.com/como-poner-azulejos/) tienes el proceso entero, desde el replanteo hasta el rejuntado.
Y si ya sabes lo que necesitas, en la categoría de sistemas de nivelación (https://santiagocriado.com/categoria-producto/ceramica/sistema-nivelacion-azulejos/) está toda la gama con envío en menos de 48 horas laborables.
Si necesitas más materiales, ponte en contacto con nosotros.
Esperamos que te haya resultado útil 😉.



