Este año celebramos el 50 Aniversario de Santiago Criado, y hoy no hablaremos de cerámicas, ni de las partes de un grifo ni de materiales. Hoy conocerás nuestra historia y

Sin embargo, sí hablaremos de construcción, pero no de la construcción de casas, edificios y demás. Hablaremos de la construcción de nuestra empresa.

Nos dejaremos llevar por la historia, por nuestros sentimientos y os contaremos de manera personal este camino que estamos recorriendo y que actualmente cuenta con medio siglo.

Esperamos que la disfrutes.

El origen del origen.

Corría el año 1917. Era miércoles y Tomasa dio a luz a Santiago, un bebé que nació en Escurial de la Sierra, un pequeño pueblo situado en la comarca de la Sierra de Francia.

Fue el menor de 3 hermanos. Creció feliz en un entorno rural que dista mucho del actual.

Sin embargo y aunque no le faltara de nada, prosperar en esa época no era una tarea fácil, por lo que con tan solo 14 años emigró a Francia junto a su familia.

A tan temprana edad, se puso a trabajar en una fábrica de tejidos en la pequeña ciudad de Vienne, cerca de Lyon.

Durante dos años intentaron prosperar hasta que volvieron de nuevo a España.

Tenía Santiago 16 años cuando se instaló de nuevo junto a su familia en San Miguel de Valero, pueblo que está a tan solo 10 kilómetros del lugar que lo vio nacer.

Fue ahí cuando empezó a empaparse del mundo comercial debido a que crearon desde cero una tienda de venta de tejidos, comestibles y ferretería.

Santiago se dio cuenta de que disfrutaba enormemente al proporcionar a las personas aquello que necesitaban.

Su trato cercano y esa capacidad de atender a los clientes hizo que el negocio avanzara con paso firme.

Década de los 40. Objetivo: materiales de construcción.

Después de unos años complicados debido a la historia que todos conocemos, Santiago, junto a sus dos hermanos, constituye una “sociedad regular colectiva”.

Se trata de la primera toma de contacto en el mundo de los materiales de construcción y deciden abrir una sede en Salamanca en el año 1952 para poder cubrir la demanda que existía en la época.

Durante 20 años, trabaja de manera incansable hasta que decide independizarse y crear su propia empresa, por lo que la sociedad se disuelve.

Año 1972. Un nuevo reto.

Santiago, con tesón y valentía, decide crear su propia empresa. Siempre ligado a la inestimable ayuda de su esposa, Victoria Adelia Manzano Rodríguez, la cual se convierte en un apoyo crucial en todos los niveles.

El nombre de la empresa, como no puede ser de otra manera, será “Santiago Criado”.

Ahí comienza un nuevo ciclo lleno de sentimientos tan dispares como: ilusión, esperanza y por qué no, vértigo.

Gracias a su experiencia comienza a crear las bases de su negocio.

Lo primero fue contar con un equipo humano que haga posible todos los deseos de crecimiento.

Y es que Santiago, siempre trató y definió a todas las personas que trabajan con él como “mis más directos colaboradores”.

En segundo lugar, elegir las sedes donde se situaría la empresa, por lo que adquirió dos locales en el Paseo de Canalejas. Uno en el número 105 y otro en el número 114. Ambos locales contaban con una superficie de aproximadamente 2000 m2.

Con una filosofía comercial y empresarial muy avanzada a su época, supo ver más allá y empleó todos sus esfuerzos en conseguir la representación de diversas marcas de manera exclusiva, algo que le otorgó rápidamente una gran categoría.

Año 1975. Necesitamos más espacio.

Tan solo 3 años después, Santiago se da cuenta de que el espacio se queda pequeño y que necesita otro lugar de mayores dimensiones para poder dar el mejor servicio.

Es ahí cuando decide invertir en un terreno y se construye desde 0 el almacén situado en la Carretera de Valladolid nº 113-123 en el Polígono de los Villares.

almacen poligono santiago criado

Esta superficie cuenta con más de 14000 m2 para el almacenamiento y  1200 m2 más, los cuales, se acondicionan para crear una gran exposición de revestimientos, pavimentos y todo tipo de saneamientos.

Gracias a ese espacio, y a los anteriormente citados, consiguen hacerse un gran nombre en toda la provincia salmantina.

Época industrial.

A pesar de que su negocio va por buen camino, Santiago saca su faceta puramente industrial y decide renovar por completo una antigua fábrica situada en Corrales del Vino la cual había resultado parte de la disolución de la sociedad que tuvo en la época anterior.

Invierte en tecnología, equipo humano y traza una estrategia sin precedentes dada la época y el lugar.

Esta fábrica, de cerámica para la construcción, se convierte en una de las mejor valoradas y consigue el undécimo puesto en la clasificación del sector nacional, compitiendo con más de 250 empresas.

Ahora bien, sus productos no solo compiten con otras empresas a nivel nacional, sino que se hace un gran nombre en otros países como Portugal.

Es entonces cuando consigue el prestigioso sello eurocomunitario “AENOR”.

Este distintivo internacional aseguraba a todos aquellos que adquirían sus productos una compra cuya calidad estaba garantizada.

Por otra parte, no debemos olvidar que se invirtió en una maquinaria puntera para que la mano del hombre no trabajara directamente en la creación del producto, asegurando así unas condiciones laborales óptimas para todo el equipo humano que allí desempeñaba su función.

Por último y como curiosidad, cuando se realizaban ampliaciones en la fábrica, se encontraron ejemplares fosilizados de algunas especies de tortugas gigantes “Allaoechelys”, pertenecientes al período eocénico.

No tuvo ninguna duda de donarlos a la Universidad de Salamanca para que pudieran ser patrimonio general.

Años 90. Década de agradecimientos.

Llegamos a la década de los 90. A pesar de las profundas crisis que se viven a nivel nacional, las sólidas estructuras forjadas durante años de trabajo, consiguen mantener a flote todo el tejido empresarial de la compañía.

Es en esta época y con 20 años de actividad, cuando nuestro fundador comienza a recibir diversos galardones y reconocimientos por su trayectoria.

No podemos dejar de nombrar algunos cuya importancia emocionó sobremanera a Santiago.

Algunos de los más destacados son:

Medalla de Oro del Municipio de Corrales del Vino.

El municipio de Corrales del Vino nunca ha ocultado el agradecimiento a Santiago por haber depositado su confianza en este pequeño pueblo de Zamora.

Gracias a él, se crearon muchos puestos de trabajo evitando así que las personas tuvieran que emigrar a núcleos urbanos con mayores perspectivas de futuro.

Por eso y por su calidad humana, siempre fue inmensamente querido en el municipio y no solo le otorgaron la Medalla de Oro sino que le obsequiaron con el título honorífico de Hijo Predilecto de Corrales del Vino, algo de lo que siempre se mostró tremendamente humilde y orgulloso.

Aparte, hoy en día tiene una calle con su nombre en el mismo municipio, por lo que no hay dudas de la importancia de su figura.

Medalla al Mérito de la Cámara de Comercio.

En el año 1993, recibe el importante galardón de la Medalla al Mérito de la Cámara de Comercio de Salamanca.

Un reconocimiento más que merecido debido a su impoluta trayectoria dentro del mundo empresarial salmantino.

Fallecimiento.

El 16 de mayo del año 2000, Santiago Criado fallece a los 82 años de edad.

La tristeza que deja es inmensa. Es inevitable escribir estas palabras sin que los ojos se nos empañen por la cantidad de emociones que florecen.

Deja atrás un gran legado fruto de la constancia, visión de futuro y humanidad.

Santiago trabajó hasta casi el fin de sus días.

No contemplaba otra manera de vida que el trabajo. Aunque hoy en día eso parezca impensable, hay ciertas personas que han nacido para ello.

Cada día se levantaba y después de la ducha y el desayuno, se marchaba al local del Paseo Canalejas donde disfrutaba cada minuto de su trabajo.

Era feliz tratando con los clientes, proveedores y las personas que trabajaban allí.

Así decidió vivir y así se marchó.

Actualidad.

Nos encontramos en el año 2022.

Han pasado 22 años desde que falleció nuestro fundador y hoy en día todavía le tenemos presente de manera constante.

Como toda compañía hay que adaptarse a los nuevos tiempos y nosotros lo hemos hecho.

En consecuencia, se ha centralizado todo en la nave del Polígono de los Villares.

Al mando se encuentra José Santiago Criado Manzano, cuya voluntad, esfuerzo y amor por el negocio que construyó su padre, ha hecho que la empresa se haya convertido en un negocio moderno con una maquinaria de última generación y un catálogo de más de 15000 productos en su haber.

Todo ello no sería posible sin la ayuda de todo el equipo humano que se esfuerza cada día en mantener este proyecto activo.

Por ello, queremos agradecer a cada uno de ellos todo el empeño y profesionalidad.

Por supuesto también tenemos la necesidad de agradecer a todos los proveedores y clientes que siguen confiando en nosotros cada día. Sin ellos, este proyecto no sería posible.

Y por último, agradecer a Santiago todo lo que hizo en vida. Gracias a ti, podemos celebrar estos 50 años, algo difícil en estos tiempos.

Un hombre que ayudó a crear cientos de puestos de trabajo y que también ayudó en silencio a muchas personas sin esperar nada a cambio.

Sin ti, esto no sería posible. Te querremos siempre.