Tipos de mamparas de ducha. La barrera perfecta contra el agua.
Es posible que lleves un tiempo pensando en reformar tu cuarto de baño o en construir tu casa.
Crees que es el momento de darle un aire nuevo, pero después de reflexionar y darle muchas vueltas a qué materiales escoger, te topas con que hay muchos tipos de mamparas de ducha.
Te sorprende por la cantidad de opciones y ahora estás hecho un lío.
Por si fuera poco, aparte de la apertura y la forma, también pueden estar fabricados con distintos materiales.
Parece que todo es elegir, elegir y elegir sin tener demasiada información.
Pero todo eso va a cambiar en este preciso momento.
Te vamos a hablar de las distintas mamparas que hay ahora en el mercado, con sus características, ventajas y también algunos inconvenientes para que no te falte ningún dato.
Dentro de 10 minutos, sabrás todo lo importante sobre estos productos tan útiles.
¿Qué son las mamparas de ducha?
En términos técnicos o teóricos, las mamparas de ducha son unas estructuras que se colocan sobre los platos de ducha cuya función principal es la de evitar que el agua salpique tanto en las paredes de fuera como el suelo.
Por norma general, están fabricadas con cristal templado y existen diversos grosores.
Ahora bien, en el mercado existen otras opciones de fabricación como por ejemplo las de materiales acrílicos.
Partes de una mampara
La construcción de una mampara es variable debido a que, según el tipo, puede constar de varias paredes.
No obstante, este producto en términos generales puede contar con:
- Paneles fijos o puertas correderas.
- Rodamientos en caso de ser correderas.
- Perfiles o marcos.
- Tiradores.
- Gomas
Aquí te indicamos una imagen para que sea más sencillo localizar cada una de las partes de una mampara.
Tipos de mamparas de ducha.
Como hemos comentado, existen distintos tipos de mampara de ducha.
Gracias a todas las opciones posibles, siempre podremos disponer de la barrera adecuada.
En este caso, vamos a catalogar los tipos según su forma de apertura.
Por tanto, te desarrollamos las opciones más habituales dentro de este campo.
Mampara de ducha fija.
Las mamparas de ducha fijas o también conocidas como paneles fijos para ducha son las estructuras que se basan en paneles de cristal fijos que cercan parte de la ducha.
Gran parte de los modelos no tienen perfilería por uno de sus lados debido a que no se necesita.
Ahora bien, para instalarlas, normalmente sí hacen uso de un perfil lateral que va sujeto a una de las paredes.
Su colocación, como no puede ser de otra manera, se encuentra cerca de la grifería.
Al no desplazarse, tampoco incluyen rodamientos ni ruedas.
Ventajas.
Instalar este tipo de mamparas conlleva una serie de ventajas como:
- Diseño elegante y también minimalista.
- Limpieza muy sencilla.
- Gran personalización.
- Muy accesibles gracias a que no es necesario manipularlas al entrar en la ducha.
- Distribución óptima.
- Opciones económicas.
Desventajas.
Por otra parte, nos podemos encontrar con alguna desventaja o inconveniente como:
- Más enfocadas a platos de ducha de grandes dimensiones.
- Su instalación requiere de una buena planificación.
- Si nos quedamos cortos con el panel, puede haber pequeñas fugas de agua.
Mampara de ducha corredera.
Las mamparas de ducha correderas son aquellas que cuentan con una o más puertas que van sobre raíles y que se desplazan lateralmente para abrir o cerrar el conjunto.
Dependiendo del tipo de plato y espacio, nos podemos encontrar con muchas opciones como: formato cuadrado, rectangular, corredera de una puerta, de dos puertas, solapadas…
Es un tipo muy extendido gracias a su funcionalidad y a que se pueden adaptar a todo tipo de espacios.
Cuentan con perfiles, rodamientos y en muchos casos raíles para facilitar la apertura.
En algunos casos tienen materiales imantados en uno de los lados de las puertas para asegurar un cerramiento total.
Ventajas.
- Muy prácticos para baños pequeños gracias a no necesitar espacio extra.
- En términos generales, son más herméticas.
- Multitud de opciones.
Desventajas.
- Limpieza más compleja a no ser que incorpore sistema para extraer las puertas.
- Si no se deslizan bien, pueden sufrir desgaste.
- En algunos casos el espacio de acceso al plato de ducha puede ser algo reducido.
Mampara de ducha abatible.
Las mamparas de ducha abatibles son aquellas que cuentan con una o más hojas que se mueven hacia dentro o hacia afuera (normalmente tienen este último movimiento), para permitir el acceso al plato.
Es una de las opciones más cómodas y podemos encontrar en el mercado distintas composiciones como:
Dos hojas, que pueden ser abatibles ambas o solo una de ellas.
- Una única hoja pivotante.
- Dos fijas y dos abatibles.
Y otras muchas opciones.
En general, harán uso de perfiles metálicos instalados en la pared y las hojas pueden tener perfiles de goma e imantados o directamente no tenerlos.
Lo que siempre suelen tener es un asa para poder manipularla correctamente.
Ventajas.
Algunas de las ventajas más destacadas de las mamparas abatibles son:
- Muy fáciles de limpiar.
- Diseño minimalista y elegante.
- Acceso muy cómodo.
- Apenas tienen desgaste por lo que suelen ser muy duraderas.
- Resistentes.
Desventajas.
- Más enfocadas a baños grandes o medianos.
- Necesitan espacio libre si se abren hacia fuera.
- Se puede salpicar si no cuentan con el espacio suficiente.
Mampara de ducha basculante.
Este tipo de mampara nos recuerda mucho a la abatible, ya que cuenta con una hoja que se abre hacia afuera.
No es una de las opciones más escogidas. De hecho, este tipo suele estar más enfocado a la instalación en bañeras.
Dependiendo del tamaño del plato de ducha y del cuarto de baño en general, puede crear un cerramiento completo o dejar un pequeño espacio, aunque esto no es habitual.
Ventajas.
A pesar de no ser la elección más escogida, las mamparas basculantes cuentan con una serie de ventajas como:
- Limpieza sencilla.
- Buen diseño.
- Apertura práctica.
Desventajas.
- Se necesita espacio libre para abrirla al completo.
- Requieren de una instalación muy profesional.
Mampara de ducha plegable.
Las mamparas de ducha plegables son aquellas que, tal y como su propio nombre indica, se pliegan sobre sí mismas para poder acceder al plato de ducha.
Se trata de una solución muy cómoda porque suele dejar un gran espacio de acceso.
Cuando hablamos de este tipo de mampara, nos encontramos con dos tipos diferenciados:
- Mampara frontal plegable con apertura hacia el frente.
- Mampara de ducha plegable angular que se abre en ángulo.
A simple vista, son hojas con perfilería metálica o de PVC que cuentan con sistemas como raíles para que los paneles se puedan plegar.
Ventajas.
No son pocas las ventajas de las mamparas plegables.
Algunas de las más relevantes son:
- Perfectas para baños pequeños.
- Distintos modelos.
- Comodidad.
- Fácil limpieza.
Desventajas.
- En modelos más antiguos, la apertura a la larga se podía estancar.
- Requieren de mayor tiempo para limpiarlas en profundidad a pesar de ser accesibles.
Mampara de ducha mixta.
Las mamparas de ducha mixtas o también denominadas combinadas, son aquellas que cuentan con dos tipos distintos de sistemas de apertura.
Puede ser una abatible con una corredera, abatible y plegable, etc.
Lo bueno de este tipo, es que es muy versátil y hasta personalizable en muchos casos.
En cualquier caso, las opciones son muy variables y dependiendo de lo que se necesite, se hará una elección u otra.
Suelen estar compuestas por diferentes materiales como el vidrio templado, el aluminio o el PVC.
Su colocación también es muy variable, ya que depende de la combinación que se haya elegido.
Ventajas.
Las ventajas más destacadas de estos sistemas son:
- Disponibilidad de diferentes diseños.
- Buena adaptabilidad al plato de ducha.
- Diseños muy variables.
Desventajas.
- Instalación más compleja.
- Dificultad a la hora de limpiar si hay puerta corredera.
Por otra parte y al margen de los tipos de apertura, en el mercado existen diferentes opciones y formas.
Cuadradas, rectangulares, semirredondas, con personalización de cristales y un sinfín de modelos distintos.
¿Qué mampara elegir?
A la hora de elegir una mampara de ducha para nuestro cuarto de baño, tendremos que tener en cuenta distintos factores.
Algo primordial es enfocarnos en las dimensiones del baño y también en nuestras necesidades.
No es lo mismo que en una vivienda utilicen dos adultos la ducha a que estén personas de movilidad reducida o niños.
Por eso, es fundamental tener en mente estas casuísticas en primera instancia.
Ahora bien, para que puedas escoger correctamente tu mampara de ducha, te vamos a indicar una serie de puntos muy útiles para hacer la elección perfecta.
Factores a tener en cuenta.
Únicamente tienes que hacer una lista con los factores que te vamos a indicar e ir sumando todas las piezas a partir de las características de tu baño para dar con la mampara adecuada.
Vamos allá.
Espacio en el baño.
Por mucho que nos guste un modelo determinado, tendremos que tener en cuenta siempre el espacio y si la elección es la idónea.
Si tu cuarto de baño es pequeño, probablemente tu plato de ducha tenga un tamaño reducido.
Por funcionalidad, lo suyo es que escojas puertas correderas que no necesitan espacio extra para ser instaladas.
Otra opción sería la de una mampara plegable, pero ésta puede requerir un poco más de espacio.
Quién va a utilizar la ducha.
Tal y como hemos comentado, es fundamental tener en cuenta las necesidades de las personas que van a usar la ducha.
Si se trata de adultos, cualquier mampara puede ser una buena opción si casa bien con el diseño y tamaño del baño.
Sin embargo, si el uso va a ser por parte de personas mayores o personas con movilidad reducida, conviene poner la que más se adapte a sus necesidades.
Por ejemplo, un fácil acceso será crucial, por lo que las correderas o los paneles fijos serán algunas de las mejores opciones.
Huelga decir que, si necesitan asistencia, el espacio debe ser amplio y además contar con elementos de seguridad denominados ayudas técnicas.
Por otra parte, tanto para estas personas como para niños, lo mejor es optar por modelos que estén a ras de suelo y que su apertura sea muy manejable.
Materiales.
No es lo mismo comprar una mampara cuyos paneles están hechos de cristal templado que de acrílico o plástico, esto es lógico.
Igualmente, no es lo mismo que el espesor del cristal sea de 5 milímetros que de 10 milímetros.
Cuanto más espesor tengan los cristales, mayor resistencia tendrá la mampara.
Respecto a los paneles plásticos, si se pueden evitar, mejor.
Suelen ser más difíciles de limpiar y con el tiempo acaban poniéndose “más feos”.
Aparte, su resistencia es menor, por lo que la seguridad es más baja.
No obstante, hay algunos modelos de buena calidad que pueden ser recomendables.
Por otra parte, nos centraremos en los rodamientos (si los tienen) y la perfilería.
El doble rodamiento siempre será mucho más estable que el individual.
Para la perfilería, mejor el aluminio o metal que el PVC.
Calidad.
También debes tener en cuenta los materiales de los que está hecha la mampara.
Este tipo de instalaciones están enfocadas a durar muchos años, por lo que invertir en los mejores materiales te asegurará una gran durabilidad (siempre y cuando las mantengas en buenas condiciones).
Conclusión.
Podemos confirmar que en la actualidad hay grandes diseños y opciones muy variables.
Al final, la suma de todos los factores y nuestros gustos serán los que decidan escoger alguno de los tipos de mamparas de ducha indicados.
Lo importante es que tú te encuentres a gusto con la elección y que se trate de un producto de buena calidad.
Aparte, debe estar instalado correctamente.
Si estás pensando en reformar tu cuarto de baño o directamente estás en un proceso constructivo y necesitas comprar mamparas de ducha en Salamanca, ven a visitarnos y te enseñaremos la opción perfecta para tu obra.
Esperamos que te haya gustado.
¡Hasta el próximo artículo! ?









